El sistema bancario en Chile es súper hermético y excluyente. Si eres extranjero no podrás tener una cuenta bancaria de inicio y deberás acostumbrarte a vivir un buen tiempo con el dinero en efectivo como tu principal medio de pago.
 
ANTES DEL RUT (A.R.)
El orden natural de un inmigrante es este:
  • Ahorros en dólares para vivir mientras consigues trabajo.
    • Que vas a tener que cambiar a pesos y perder un porcentaje en ese cambio.
  • Sueldo (cuando consigas trabajo).
    • Algunas empresas te pagarán en efectivo.
    • Otras te pagan con un cheque y tienes que ir al banco con el pasaporte a cobrarlo (aquí los bancos trabajan de 9am a 2pm).
Hasta este punto has vivido solo con dinero en efectivo, que aunque no es mal de morir, no es necesario explicar la comodidad que implica tener una tarjeta de débito/crédito en el día a día.
 
DESPUÉS DEL RUT (D.R.)
Cuando finalmente tengas RUT la única opción es abrir una “Cuenta RUT” en Banco Estado, pero esta cuenta tiene ciertas limitaciones:
  • Monto máximo que puedes tener en la cuenta en un mismo momento: $3.000.000.
  • Monto máximo que puedes retirar por cajero en un mismo día: $200.000
  • Monto máximo que puedes utilizar por Redcompra (punto de venta) en un mismo día: $200.000
  • Monto máximo que puedes transferir en un día: $1.000.000.
  • No puedes hacer transferencias internacionales (aunque sí puedes recibir).
Quizás antes de llegar no te parezca nada del otro mundo, pero llega un punto en el que vas a necesitar mover más de esa cantidad de dinero (al menos por punto de venta) y no vas a poder.
Esto es particularmente cierto cuando se supone que la evolución natural del inmigrante es pasar de alquilar un departamento amoblado a uno no amoblado. En ese momento tienes, como mínimo, que comprar cama y nevera (refrigerador aquí). Dependiendo del modelo y/o calidad de los productos, muy probablemente pasen de los $200.000 de límite cada uno, entonces no te queda más que sacar del cajero dos días distintos para comprar un solo producto. ¿Engorroso verdad?
 
CUENTAS CORRIENTES
Todo inmigrante que quiera progresar en Chile debe tener entre ceja y ceja obtener una cuenta corriente. Es el inicio del record crediticio en un país súper capitalista y consumista, por lo tanto, es lo que te va a “ayudar” a obtener tus bienes en el futuro, obviamente, endeudándote hasta el cuello… Pero ¿Qué se le va a hacer? Así funcionan las cosas…
Las cuentas corrientes aquí incluyen chequera, tarjeta de débito, tarjeta de crédito y línea de crédito. El número de tarjetas de crédito que te emiten, su color y los montos límite varían dependiendo de tu ingreso mensual.
Para abrir una cuenta corriente siendo extranjero hay dos grandes escenarios (en ambos es requisito indispensable tener un trabajo con contrato indefinido):
  • Teniendo permanencia definitiva.
Cualquier banco va a estar desesperado por abrirte una cuenta corriente, así que tienes para escoger.
Pequeño detalle: lo más pronto que puedes tener la permanencia definitiva es 1 año y medio después de llegar a Chile.
  • NO teniendo permanencia definitiva.
Si ganas más de $1.200.000 mensuales, ciertos bancos (como BCI e Itaú) consideran tu caso y someten a evaluación tu documentación.
Si la empresa para la que trabajas tiene convenio con el banco (bastante común en BCI) te abren la cuenta corriente súper rápido con un plan, digamos, de entrada (menos características, beneficios y prestaciones que los normales).
Muchos bancos (por ejemplo Santander) no te permiten abrir cuenta corriente sin permanencia definitiva.
 
CUENTAS EN EL EXTRANJERO
Aquí pueden usar las tarjetas de débito sin problemas en cualquier punto de venta o cajero. Eso sí, pagando las comisiones respectivas.
Por ejemplo, sacar de un cajero automático de Banco Estado o Banco de Chile cuesta $4000, más la comisión que cobre el banco por la conversión de dólares a pesos, más la comisión por sacar del cajero por el lado del banco.